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Un café con los Dres. Francisco Tendillo y Martín Santos

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Fecha7/06/2011

FechaEntrevistas,Noticias

¿Qué hacen dos veterinarios en el Hospital? En este número hemos querido que los Dres. Francisco Tendillo y Martín Santos, responsables del Animalario, nos lo cuenten, ¿qué ocurre tras las puertas del animalario?.

La primera pregunta supongo que ya será clásica para vosotros… ¿qué hace un animalario en un hospital?

Martín: Pues sí, es ya un clásico, ¿qué hace un veterinario en un hospital?, parece raro, de hecho en nuestras tarjetas identificativas antes ponía veterinario y se ha eliminado, no porque reneguemos de nuestra profesión, sino porque los usuarios del hospital miraban con cara extraña. Respondiendo a la pregunta, la respuesta es que un animalario presta servicios de apoyo a la investigación médico-quirúrgica que se hace en el hospital.

¿Es habitual que los hospitales cuenten con un animalario? ¿Cómo es, por ejemplo, en el caso de la Comunidad de Madrid?

Francisco: En la actualidad hay 7 hospitales que tienen animalario e instalaciones necesarias para investigación medico quirúrgica en animales. Cuando salió la oferta pública fueron 8 plazas las que salieron para lo que era el territorio Insalud de entonces. A raíz de esa OP se han ido incorporando nuevos, muchos no en plantilla, sino como asesores del animalario. A día de hoy creo que hay 3 hospitales en el que estamos dos veterinarios, en el Gregorio Marañón hay 3 y en el Ramón y Cajal ha llegado a haber 4, aunque actualmente hay sólo 3.

Pues efectivamente formáis un grupo muy pequeño ¿Cómo entrasteis a formar parte de él? ¿cómo comenzasteis a trabajar en un hospital?

Francisco: Pues en mi caso comencé hace más de 30 años precisamente en el Ramón y Cajal. Entré como asistente voluntario en el departamento de investigación. Entonces había una parte importante de primates y se trabajaba mucho en neurofisiología y sí recuerdo que estuve año y medio en esa unidad y luego trabajé con otros animales hasta que tuve una entrevista con el profesor Castillo Olivares y con el Dr. Segovia de Arana y así empecé a trabajar como interino en el antiguo Puerta de Hierro. La verdad es que fue un sueño porque era justo lo que yo quería y era consciente de que se trataba de un campo muy limitado. Cuándo yo entré estaban empezando los proyectos de transplante hepático, y me vincule en la parte de anestesia de esos proyectos y la verdad es que he desarrollado la mayor parte de mi carrera en ese doble campo de gestor de animalario e investigador (tanto principal como colaborador) en trasplante hepático, pulmonar, cardiaco… he visto el desarrollo de la medicina moderna y de los trasplantes tanto en la vertiente de la experimentación animal como en la parte de investigación que he tenido la oportunidad de trabajar con prácticamente todos los que han tenido algo que decir en la cirugía. Luego llegó Martín, que también entró como asistente voluntario, y con su incorporación hemos podido desarrollar un equipo de trabajo en el que más que venir a trabajar venimos disfrutar muchísimo del trabajo

Martín: Pues sí, yo entré en el año 91, así que ya llevo también unos añitos, pero por ejemplo el transplante hepático lo viví poco, me enganché en la fase del trasplante de pulmón. En mi caso tengo que reconocer que tenía vocación de médico y que, de hecho, no comencé medicina porque no me dió la nota de la dichosa selectividad, sin embargo cuando en segundo de carrera tuve la oportunidad de pasarme a medicina no lo hice porque ví la ventaja que tenía ser veterinario… y es que no tienes que hablar con el paciente… luego acabar en Puerta de Hierro supuso tener la ventaja de estar en contacto con la medicina pero sin ese inconveniente de la medicina.

¿Y tú Francisco, también tenías vocación de médico?

Francisco: No, mi vocación fue siempre veterinaria. A mí lo que no me gusta de la medicina no es el paciente en sí, sino la familia de los pacientes. Creo que es bastante duro, por ejemplo en un trasplante hepático, trabajar con una serie de pacientes de los cuales sabes que en torno a un sesenta por ciento va a morir. A mí eso no me gusta. Sin embargo poder vivir la parte puntera del trasplante sin tener la presión de la familia creo que es una gran ventaja, aunque también suponga pérdida de protagonismo y estés en un segundo plano; pero eso no es lo importante, lo importante es saber que has formado parte de algo tan grande. Por ejemplo cuando se realizó el primer trasplante de hígado y corazón simultáneo, hicimos la simulación experimental y la complicaciones que luego surgieron con el paciente, que fue en un niño que creo se llamaba Juan Carlos, fueron las mismas, por lo que  los médicos que hicieron la intervención estaban realmente muy agradecidos de haber tenido la experiencia previa. Poco a poco sabes que has influido en todo el desarrollo de estas técnicas, y eso es muy gratificante.

Cuándo pensamos en la función de un veterinario nos viene a la cabeza la imagen del cuidador de animales, sin embargo en un servicio de apoyo a la investigación médico-quirúrgico la idea que nos viee es diferente… ¿Cuál es realmente la función de un veterinario en un animalario?

Martín: Podríamos hablar de dos vertientes, por un lado la gestión del propio del animalario: mantener la colonia, cuidado del equipamiento, entrada y salida de víveres… la otra parte es el proteger a los animales frente a lo que se vaya a hacer con ellos. Nuestra misión es establecer una serie de modelos patológicos y mantener esos modelos sin que el animal sufra.

Francisco: De todos modos la idea que se tiene del veterinario es un modelo muy sajón, sin embargo el veterinario en España el principal papel no es el cuidado de animales sino el control de calidad de los alimentos. Evitar infecciones alimentarias provenientes de la carne y el pescado… y esa es la carga real del veterinario en nuestro país… no es una profesión tan ideal. Y luego está la parte de los modelos patológicos en los animales de experimentación, en la que los veterinarios debemos centrarnos en evitar sufrimiento innecesario a los animales. Antiguamente no existía legislación, y supongo que se hacían cosas crueles que no tenían mucho sentido, pero hoy en día existe una legislación y los veterinarios debemos velar por cumplirla.

Martín: Ahí entra un poco el tema del Comité Etico en Bienestar Animal, cuya misión no es evaluar un proyecto en sí, sino el cómo se va a desarrollar ese proyecto en los animales. Una parte muy importante son los criterios punto y final, el decidir cuando se va a eutanasiar a esos animales. Hay un momento en el que el animal está sufriendo y que ese sufrimiento es totalmente innecesario.

¿Y eso os genera diferencias con los cirujanos y los investigadores?

Martín: Cuesta que se hagan a la idea, no sólo con los cirujanos, también los médicos. Ha costado hacerles entender que hay una ética y una legislación. Todos los límites legales los establece Europa, y en base a sus directrices se promulgo en España el Real Decreto en el año 2005, y parece ser que en el 2012 todos los países europeos deberán regirse por una nueva revisión de la legislación.

Francisco: Pero en cualquier caso nuestra actitud siempre es permitir que se desarrollen los proyectos, no pararlos. La idea es modificar las pautas para respetar la legislación y evitar a los animales el sufrimiento innecesario. De hecho la evolución ha sido importante, comenzamos trabajando con perros callejeros, pero al final llegaban a conclusiones no adecuadas porque tenían deficiencias alimentarias, etc… y de ahí dimos el salto al cerdo y actualmente es el animal referente del modelo es el cerdo.

Martín: Yo siempre atribuyo a Paco (Francisco Tendillo) el salto del perro al cerdo. El cerdo era muy complicado de intubar y anestesiar, y nosotros nos hemos dedicado mucho a trabajar este área, de hecho tenemos varias publicaciones científicas al respecto.

Francisco: Cuándo comencé a trabajar con los cerdos algunos anestesístas decían que ere imposible intubarlos, y recuerdo que íbamos al matadero a por traqueas para probar y hacerlo posible, y se consiguió y se cambió el modelo de animal para la investigación.

Martín: Y ahí es donde le atribuyo ese mérito a Paco. Al final se consiguió que en toda España se trabaje con cerdos.

Francisco: Por eso digo que desde siempre nosotros sentimos algo distinto a ser empleados en el Puerta de Hierro, sino que se trata más de nuestra casa, venimos a deshora, salimos a impartir docencia (yo de hecho tuve que doctorarme en medicina porque gran parte de la docencia que imparto es a médicos)… venir a trabajar para nosotros forma parte de nuestra vida.

¿Qué tipo de relación tenéis con los investigadores y con los médicos del hospital?

Francisco: Hasta ahora, sobre todo en la parte quirúrgica, cuándo alguien necesita desarrollar un modelo experimental viene directamente a nosotros, y a partir de ahí le aconsejamos sobre el modelo a seguir,  y luego ya se buscaban los cauces de financiación necesarios.

¿Y luego os comentan los resultados?

Francisco: La mayoría de las veces las cosas concretas las vamos viendo directamente en las publicaciones, pero si que solemos estar en contacto.

¿Quién utiliza actualmente el animalario?

Martín: Pues por la parte médica tenemos trabajando a Hematología, Oncología, Neuroinmunología e Inmunología molecular. En el área quirúrgica está neurociencias, los cirujanos torácicos, los traumatólogos, con viabilidad de materiales para implantes… urología, los gastroenterólogos, los otorrinos y cirugía general… como verás muchas ramas. Y no nos olvidamos de neonatología, una unidad nueva en el hospital y con la que estamos colaborando mucho con el Dr. Martínez Orgado.

¿Y cómo funciona el tema de los proveedores,  porque en el ejemplo que pones de neonatología supongo que necesitaréis animales recién nacidos?

Martín: Efectivamente, y si una semana la granja te dice que no hay recién nacidos, pues no se puede poner en marcha. El tema de las granjas es curioso porque el cerdo no está considerado como animal para investigación, por lo que cada vez que se necesita uno es necesario solicitar una autorización específica a la Comunidad de Madrid, y ésta ya nos indica a qué granjas debemos dirigirnos, porque sea una granja autorizada. Toda experimentación animal sea con animales de investigación o con cerdos, debe ser comunicada a la Comunidad de Madrid, la diferencia es que cuando son cerdos debemos esperar la autorización expresa.

¿Actualmente qué animales hay en el animalario del hospital?

Martín: Tenemos ratas, ratones, conejos, cerdos y cobayas.

A la hora de darles de comer, la limpieza, etc… ¿qué apoyo tenéis?

Francisco: Pues actualmente tenemos una único celador, aunque tenemos una ventaja con el tema de los nuevos racks automáticos (que pudimos adquirir recientemente gracias a una subvención FISS de infraestructura) ya que el suministro de bebida llega de forma automática a través de estos microaisladores. De cara al mantenimiento es importante la limpieza y la alimentación, como dices, pero también la temperatura y el ciclo de luz, y cuando vinimos a Majadahonda nos encontramos con que el animalario estaba abierto a la calle, lo que impedía un ciclo de temperatura y luz constante, así que hemos tenido que ir poco a poco arreglando esos inconvenientes, así como la falta de equipamiento que también vivimos en la mudanza, que hizó que tuviésemos que recuperar equipamiento del antiguo hospital.

Martín: El espíritu del Puerta de Hierro ha sido siempre de trabajar con ilusión y compañerismo, desarrollando entre todos nuestra creatividad, y con ese espíritu es con el que vivimos la mudanza… y para no perder ese espíritu en este hospital tan grande en el que es difícil ver las caras a tus compañeros es por el que nos imponemos a diario ir a la cafetería del hospital, no sólo por tomar un café, que bien se lo puede tomar uno en su área, sino para continuar manteniendo esos lazos que configuran ese espíritu que, en cierto modo, se está perdiendo.

Vuestra relación con la Fundación, ¿cómo era?, ¿cómo es actualmente? ¿qué futuro veis?

Francisco: La verdad es que no teníamos apenas relación con la antigua fundación, y ahora con la nueva se está ordenando todo, aunque ahora mismo suponga que se está también complicando un poco.

Martín: Lo que ocurre es que la gente si necesitaba algo y venía directamente a pedirlo. Ahora es diferente, hay que pasar por un comité, hay que preveer quien te financia… y supone un cambio de mentalidad y de hábito al que cuesta trabajo adaptarse.  Además aún estamos arrancando y aún no tiene toda la gente claro cuales son los procedimientos.

Francisco: Realmente a nosotros este nuevo sistema de trabajo nos quita muchos quebraderos de cabeza, porque simplemente la gestión económica con las granjas nos lleva muchísimo tiempo, y si los pagos se gestionan directamente con la Fundación nos ayuda y va todo mucho más ordenado.

Martín: Yo creo que cuando esté la web del animalario ya montada,  que el investigador tenga la solicitud en la propia web,  pues el engranaje comenzará a funcionar mucho mejor. Todo será mucho más facil y mucho más claro.

Francisco: Además hasta ahora el animalario ha sido una dependencia del hospital pero sin presupuesto asignado, es decir, que estábamos viviendo de las migajas de todo el mundo, a no ser que pidiéras una infraestructura, pero ¿qué presupuesto mantiene el animalario para reponer o reparar, por ejemplo, una jaula rota… ahora con la Fundación tendremos la posibilidad de poder pedir reparaciones, mejoras, etc. También en muchos casos el animal se estaba utilizando sin coste alguno y ahora se puede repercutir un coste a su proyecto de tal modo que esa inversión pueda retornar al animalario, y eso hará que todo sea mucho más fácil, más congruente y mejor ordenado.

Y por último nos gustaría escuchar por vuestra parte una frase positiva y otra constructiva sobre vuestro trabajo.

Martín: Yo voy a aprovechar para lanzar una definición: Apoyo a la investigación. Nuestra misión aquí no es investigar, aunque lo hagamos, sino dar un apoyo real a la investigación, por eso define muy bien el nombre de la unidad “Apoyo a la Investigación médico-quirúrgica”

Francisco: Yo como frase constructiva diría que lo que quiero es que realmente nos dejen realizar nuestra labor sin tanta burocracia, pediría un poco de confianza en nuestro trabajo, ya que a veces pasamos más tiempo pensando en cómo tenemos que explicar nuestro trabajo que desarrollando el trabajo en sí.

Martín: Es cierto, no somos nuevos y a veces sentimos que pretenden enseñarnos a hacer nuestro trabajo, y creo que en nuestros años de docencia hemos aprendido y enseñando mucho.

Efectivamente es un lujo contar con dos profesionales como vosotros, cuyo trabajo ha constituido el paso previo imprescindible para tantos éxitos de la cirugía del Puerta de Hierro. Sin duda podéis aportar mucho a este nuevo equipo que surgirá con el nacimiento del futuro Instituto de Investigación, en el que el espíritu debe ser que aprendamos todos de todos, que compartamos nuestros conocimientos para mejorar… una fascinante labor de equipo. Muchas garcias por compartir con nosotros este espacio en torno al café.

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Última actualización: 19/12/2013

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