Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro > Entrevistas > Un café con Juan Luis Cruz Bermúdez, Jefe del departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones del Hospital y de la Fundación

Un café con Juan Luis Cruz Bermúdez, Jefe del departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones del Hospital y de la Fundación

| Imprimir |

Fecha16/07/2012

FechaEntrevistas,Todas

Igual que decimos que de Santa Bárbara uno se acuerda sólo cuando truena, es también correcto afirmar que del Servicio de Informática nos solemos acordar solamente cuando algo falla, pero detrás de eso hay mucho, un gran equipo lleno de proyectos a cuya cabeza se encuentra el Jefe del Servicio de Informática del Hospital, y también Responsable del Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de la Fundación,  Juan Luis Cruz Bermúdez.

Juan Luis, ¿Por qué informática?

Me tengo que remontar muy atrás, a mi infancia: mi padre es físico, entonces yo, además de tener juguetes en casa, también tenía “cacharros” electrónicos. De pequeñito jugaba con imanes, condensadores, transistores… y eso de algún modo me llevó a interesarme por la tecnología. Cuando aparecieron los primeros ordenadores domésticos mis padres me compraron un spectrum 48k, y en aquellos tiempos tener ordenador era algo muy poco común. Acabé convirtiéndome un poco en el “chispas” de la casa, y cuando tuve que optar por una carrera supongo que me acabó influyendo. Una de mis opciones era estudiar físicas, pero mi padre me decía: “tú hazte ingeniero de telecomunicaciones, hijo, que es el futuro”… y aunque a priori no lo tenía claro, hubo un detalle que me hizo elegir teleco, os cuento. A mí me gustaba mucho también el mundo de la sanidad, quizás por influencia de mi madre, que le encantaba el mundo de la medicina, y encontré en teleco una especialidad que era “bioingeniería”, que me permitía combinar el mundo de la ingeniería con el de la sanidad, así que realmente elegí la especialidad antes de elegir la carrera. Y la carrera fue muy dura, mucho desgaste, pero entre aplicar todo ese desgaste a mejorar la emisión de una antena de telefonía móvil, o aplicarlo en la mejora de la salud de las personas, me motiva mucho más la segunda opción.

Creo que tengo una especie de vocación frustrada de médico, pero la responsabilidad de tener la salud de una persona en mis manos quizás me asustaba un poco, y desde esta vía creo que puedo ayudar, aunque sea indirectamente, a la mejora de la salud de las personas.

Cuando acabé teleco a través del departamento de bioingeniería intenté buscar prácticas y demás y no hubo manera, así que acabé en una consultora de tecnología que, curiosamente, decidió crear su división sanitaria al poco de entrar, así que sin dudarlo pedí poder participar. Tuve que esperar todavía un tiempo hasta que conseguí el primer proyecto sanitario en una mutua de accidentes de trabajo. A partir de ahí toda mi carrera de consultoría se desarrolló en proyectos sanitarios. Estuve trabajando en consultoría durante 8 años, desde el 2001 hasta el 2009, entré como becario y salí como gerente… y muchos proyectos de desarrollo de sistemas, implantación, integración, planificación estratégica de sistemas, gestión y coordinación… y en muchos lugares: Madrid, Valencia, donde desarrollamos el sistema Orión, que es el sistema que utilizan allí en los Hospitales, Cantabria, Navarra, de nuevo Madrid con la apertura de los nuevos hospitales…

Recorriendo España… y tu familia, tu mujer ¿cómo lo llevaba?

Bueno, entonces aún no era mi mujer, pero es verdad que comenzó a hacerse todo muy duro, el ritmo de trabajo era infernal, trabajar todos los días hasta las nueve o diez de la noche, y los fines de semana también.

¿Eso fue lo que te hizo pensar en abandonar la consultoría?

Desde luego influyó, porque empezamos a pensar en casarnos, en tener familia, y con ese ritmo era complicado, yo al menos no lo veo compatible. Es verdad que hay gente que lo hace, pero los hijos al final los cría otra persona, y eso no era lo que nosotros queríamos.

No obstante, el motivo fundamental tenía que ver con la propia carrera de consultoría. Con el tiempo, se orienta mucho hacia el negocio, hacia la venta de soluciones y la gestión económica de las mismas, más cerca del mundo comercial que del técnico, y ahí yo no me veía.

Ambas cosas se mezclaron y tras una reflexión profunda decidí en 2009 que debía dar un cambio, y entonces los astros se alinearon, porque yo había estado trabajando desde finales de 2007 en la Oficina de Dirección del Proyecto de Apertura de los Nuevos Hospitales, y a través las personas que conocí en la Dirección General de Sistemas de Información Sanitaria me comentaron que estaba abierto el proceso público de selección de la Jefatura de Informática del Hospital Puerta de Hierro Majadahonda, así que no me lo pensé dos veces y aquí estoy.

Así que fue un cambio muy directo ¿no?

Tan directo como que en noviembre de 2009 un viernes por la mañana estaba trabajando en la consultora y por la tarde en el Hospital, participando en la implantación de la versión 5.3 del sistema Selene.

¿No te dio tiempo de pararte a pensar en el vértigo de llevar la jefatura de un Hospital tan importante como el Puerta de Hierro?

La verdad es que no, pero de todos modos en consultoría ya estábamos muy acostumbrados a ese tipo de vértigo, a que “te suelten el toro” y tengas que bregar con él… tiene una pequeña parte de inconsciencia y otra gran parte de confianza en tus propias posibilidades.

¿Qué encontraste al llegar al hospital y qué objetivos te marcaste?

Lo primero que me encontré fue un cambio traumático de versión en la aplicación principal del Hospital (Selene), que había sido implantada de forma no menos traumática (o al menos así lo habían vivido muchos usuarios), con una jefatura del servicio de informática que había pasado por varias manos en poco tiempo, y en la que en los últimos meses no había jefe como tal, y sus funciones las estaba asumiendo Manolo González, jefe de sección de informática, que ya sólo con “mantener el barco a flote” ya estaba desarrollando un gran trabajo.

Encontré también a gente muy comprometida. Todos sabemos que la imagen del funcionario no se relaciona precisamente con la alta implicación y compromiso en el trabajo, sin embargo el equipo de informática del Puerta de Hierro (Rafa Moyano, Javier Leal y Mariano Mora, ya jubilado)  estaba y está muy comprometido con mantener a flote ese barco del que antes hablaba, algo que en ocasiones es realmente complejo.

En cualquier caso era necesaria una figura que no estuviese tanto en el trabajo concreto del día a día, sino que tuviera una visión más global y más enganchada con la estrategia de dirección aportando orden a la actividad y un impulso adicional en áreas como la gestión y ejecución de proyectos en el ámbito TIC.

Tengo que reconocer que una de las cosas que me sorprendió negativamente fue encontrar una magnífica publicación acerca de la historia de la Clínica Puerta de Hierro en su 40 aniversario, desde 1964 hasta 2004, y que no hubiera referencia ninguna al Servicio de Informática, pese a que hay gente trabajando en él desde los comienzos de la Clínica. A pesar del poco tiempo que llevaba me dolió. No obstante, creo que históricamente se ha podido generar una imagen de bajo perfil, orientada a la resolución de incidencias (ordenadores, impresoras, etc.) a pesar de que no era el único ámbito de actividad y que esa puede ser la causa. Es ahora responsabilidad nuestra que la importante labor que desarrolla el Servicio de Informática se perciba como tal, incrementando el valor añadido a los profesionales del hospital y no quedarnos sólo en el soporte a los usuarios, algo que por otra parte es justo decir que es imprescindible para el buen funcionamiento de un hospital tan informatizado como el nuestro. Vamos, que en el libro del 50 aniversario tenemos que estar.

¿Y hacia dónde pusiste el rumbo de ese barco?

Teniendo todo esto en cuenta, lo primero era elaborar un plan: analizar la situación, pensar hacia dónde se quiere ir y luego establecer que cosas tienes que hacer para llegar al objetivo. No tardé mucho en plantear uno, pero teniendo en cuenta que este barco es más bien un trasatlántico, no puedes dar volantazos ni ir demasiado rápido.

Además no podía olvidarme de la visión corporativa, ya que el Servicio de Informática debe estar alineado no con lo que yo quiera personalmente sino con lo que más valor le aporte al Hospital en su globalidad y al Servicio Madrileño de Salud, al que hay que apoyar en sus proyectos, que son nuestros proyectos también. En este sentido me vino muy bien haber estado trabajando con la gente de la Dirección de Sistemas de Información Sanitaria para conocer mejor las líneas estratégicas de la Consejería en materia TIC.

En primer lugar intentamos poner foco en la aplicación principal, Selene. Lo que me encontré no respondía exactamente a lo que los profesionales requerían, y el cambio de versión había desestabilizado bastante, así que el primer reto fue intentar adaptar esta aplicación a lo que los profesionales del Hospital necesitan. Aún hoy estamos trabajando en ello y estamos todavía lejos de conseguirlo.

Me  gustaría disponer de más tiempo para observar cómo se trabaja en cada uno de los Servicios y Unidades y detectar sus necesidades, porque muchas veces no es fácil para los usuarios saber exactamente lo que necesitan ni para nosotros conocer el detalle del trabajo diario de los profesionales clínicos. Si esto nos pasa en el ámbito asistencial, tanto más en el ámbito de la investigación. Tenemos un desconocimiento bastante grande de lo que hace un investigador, y aunque intuitivamente se entiende que plantear investigación sin tecnología cada vez va a ser más difícil, lo cierto es que ahí hay una brecha importante que tenemos que ir cerrando. Este es uno de nuestros claros objetivos a corto y medio plazo, puesto que son dos mundos, la investigación y la tecnología, que están destinados a caminar juntos.

Y de ahí la creación del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para Investigación Puerta de Hierro, ¿verdad?

Efectivamente. Aunque desde luego el primer paso es el de dar soporte a los usuarios y mantener las infraestructuras y realizar proyectos TIC innovadores para el Instituto (Videoconferencia, Biobanco, Unidad de Simulación, control de ensayos clínicos en Selene…), pero hay un campo entero por explotar, que tiene por objetivo ayudar desde la tecnología a hacer más eficaz y eficiente el trabajo de los investigadores.

 

¿Qué deberían saber los investigadores del Puerta de Hierro que les puedas ir avanzando, para explotar este campo de ayuda del que hablas?

Es difícil porque ellos es muy posible que no se hayan planteado realmente que pueda haber alternativas para resolver algunas necesidades con las que están acostumbrados a convivir en el día a día, y por otro lado nosotros sabemos de un montón de cosas que se pueden hacer, pero no sabemos si realmente serían interesantes y cubrirían las necesidades de los investigadores. De entrada a mí lo primero que se me ocurre es que hablemos, por eso es importante nuestra integración dentro de la estructura del Instituto, porque eso nos va a permitir tratar directamente con los investigadores su día a día y cómo ayudarles desde las TIC.

¿Qué pueden aportar las TIC a los proyectos de investigación biomédica que se desarrollen en el Hospital?

Por ejemplo una idea en la que estamos trabajando es la explotación de la información clínica estructurada y no estructurada (el famoso texto libre) de cara a plantear investigaciones, confirmar hipótesis, localizar pacientes con determinadas situaciones clínicas, realizar predicciones en base a la experiencia acumulada… se podrían analizar múltiples variables en los millones de registros de información que generamos… es un campo muy interesante en el que la tecnología puede ayudar mucho.

¿De qué manera pueden nuestros investigadores trabajar con vosotros en estas cuestiones?

Lo primero, como digo, es hablar, y después comenzar a diseñar un proyecto. Obviamente tenemos muchas limitaciones, económicas, de plantilla y demás. No queremos generar falsas expectativas porque a lo mejor no podemos cumplir con algunas de las cosas que nos planteen, pero empezar a conocer lo que necesitan y a difundir lo que podemos ofrecer, eso sí que ya lo estamos haciendo. Una de las primeras cosas que nos gustaría poder preparar es un catálogo de servicios que pudieran ser ofertados a los investigadores.

¿Qué objetivos concretos te has planteado como parte de la estructura del Instituto de Investigación?

Ahora mismo el departamento es poco más que una caja en un organigrama, y es difícil plantearse objetivos concretos más allá de la función clara de dar soporte informático y estabilizar el departamento, darle contenido… gestionar este proceso de creación y estabilización para conseguir que el departamento de informática tenga un peso importante en la investigación del Puerta de Hierro para que no se acuerden de nosotros sólo cuando los equipos fallen.

¿Cuándo te vas a casa desconectas de todo esto?

Bueno, desde que ha nacido mi hijo he de reconocer que desconecto más. Un niño de 6 meses obliga bastante a desconectar, pero es difícil. Normalmente la cabeza siempre anda pensando en las cosas que hay que hacer, y nos falta gente para abordar todo lo que tenemos que hacer, pero daros cuenta de que para mí no llegar a casa a diario a las 10 de la noche ya supone una ganancia… lo valoro como un lujo.

¿Cuánta gente compone el equipo?

Personal propio somos 6 personas incluyéndome a mí. Además hay trabajando in situ 7 personas externas y luego hay un equipo muy numeroso que la gente no ve porque no está ubicado en el Hospital. El Puerta de Hierro inauguró un modelo de externalización de los servicios informáticos conocido como “nuevos hospitales”. Aquí, por suerte, traíamos personal de la antigua Clínica Puerta de Hierro, por lo que disponemos de un equipo propio, lo que se ha demostrado que es fundamental para dar un buen soporte a la asistencia, investigación y docencia.

¿Cuándo marcamos el número de teléfono 33333, dónde estamos llamando?

A un departamento de la Consejería de Sanidad, llamado CESUS, que a su vez también tiene parte externalizada. Allí tratan de resolver directamente las incidencias y, si no se pueden resolver directamente, se derivan al equipo in situ que existe en cada hospital. Sólo de nuestro Hospital hay unas 20.000 incidencias y peticiones al año que se registran a través de CESUS.

¿Cuál ha sido el problema más complicado que has tenido que solventar?

Los problemas más gordos siempre vienen cuando hemos tenido la caída de algún sistema. Eso es lo peor que nos puede ocurrir a nosotros, porque supone que un grupo amplio de profesionales no pueden trabajar correctamente, lo que al final tiene un impacto directo sobre los pacientes. Además muchas veces la solución depende de personal externo y no tenemos más remedio que depender de ellos, y no siempre podemos dar la respuesta que nos gustaría a nuestros profesionales.

¿Desde la gestión os podemos ayudar de alguna manera?

Nos podéis ayudar a canalizar parte de la comunicación con los investigadores, porque en muchos casos sois los oídos. Muchos investigadores os plantean sus necesidades, sus quejas… nos podéis ayudar a conseguir feedback de los investigadores. Aunque también hemos abierto canales directos para que puedan contactar con nosotros de modo sencillo, y es importante también que nos comuniquen las quejas, porque muchas veces las quejas son referidas a servicios externalizados, y esas quejas a nosotros nos ayudan para poder exigir una mejora en ese servicio. Ojo, que también nos gustan las felicitaciones, aunque siempre se reciben muchas menos que quejas… lo tenemos asumido, nuestra felicitación consiste en que las cosas funcionen.

¿En cuanto a la gerencia del Hospital te has encontrado con alguna sorpresa?

Pues sí, y positiva. Me ha sorprendido ver que ellos tienen esa visión de sentir el departamento de tecnología como algo más que un departamento auxiliar de bajo valor añadido. De alguna manera vienes con la imagen del gerente preocupado en su mundo de cifras globales, estancias medias y listas de espera, pero ver que además de esta labor básica tienen la voluntad de intentar plantear acciones que mejoren cómo se está trabajando en todos los ámbitos, para mí es algo muy importante. Y la tienen muy clara, y saben que el departamento de tecnología puede ayudar a ello.

¿En alguna ocasión has visto claramente el eslabón que pone tu trabajo y el de tu departamento de la cadena de la atención al paciente?

Sí, lo he visto en varias ocasiones, cuando hemos implantado aplicaciones que han reducido los tiempos de la asistencia, de la revisión de pruebas, de la sala de espera, evitando consultas y visitas innecesarias al hospital… por ejemplo, tenemos un proyecto muy bonito con neonatología, para conseguir que los niños de bajo peso reduzcan el tiempo de estancia en el hospital, se vayan a casa con sus padres y puedan ser seguidos desde sus domicilios sin necesidad de acudir tan a menudo al centro.

Ahora hay que trabajar en el aprovechamiento de toda a la información que tenemos, porque desde las TIC podemos ayudar mucho a la mejora de la asistencia de los pacientes.

Hay un proyecto del que hemos oído hablar, que tiene que ver con un simulador ¿nos puedes contar algo?

Efectivamente no nos ocupamos sólo de la tecnología en sí, sino de la gestión integral de proyectos (entendidos como proyectos de ingeniería). El proyecto al que te refieres se enmarca en una iniciativa más global que pretende establecer una Unidad de Simulación Clínica. Como primera iniciativa en este sentido, el equipo de UCI del Dr. Galdós ha planteado la simulación de condiciones críticas de los pacientes y la formación en su gestión y para ello se dispone de un simulador que es un muñeco tamaño natural que internamente está lleno de sensores y simula el comportamiento de la respuesta de un ser humano. La verdad, verlo in situ impresiona.

La simulación ofrece la ventaja de poder “ensayar”, mientras te graban y comentas a posteriori, y todo ello mejorando la curva de aprendizaje, mejorando el manejo de los equipos reales, la calidad asistencial y evitando posibles errores sobre un paciente real.

En este tipo de proyectos se está trabajando con la idea de avanzar en el área docente del Instituto, tanto a nivel interno como externo, y dentro de este paraguas tendrán cabida simuladores virtuales,  entornos tridimensionales, redes sociales y colaborativas… es un campo entero muy interesante.

¿De dónde sale la financiación para este tipo de cuestiones?

De proyectos de investigación subvencionados, de financiación privada… pero cada vez hay que buscar más fuentes de financiación, y ahora se está favoreciendo la flexibilidad para colaborar en proyectos con empresas, y conseguir así generar patentes y productos. Hay muchísimo por hacer, de hecho mucho más de lo que somos capaces de gestionar por ahora, pero lo que no vamos a hacer es cerrarnos a las posibilidades que existen. Por otra parte, me parece que lo importante es tener una buena idea y empuje e ilusión por materializarla, y a partir de ahí buscar la financiación. Lo contrario es una perversión del sistema.

Pues con ese espíritu nos quedamos Juan Luis, confiando en que todas estas ideas y proyectos puedan materializarse, mejorando el día a día de todo el personal sanitario y siempre dirigidos a mejorar la atención a los pacientes.

Contacto directo con el DTIC (Departamento de Tecnologías de la Información):

dtic@idiphim.org

Ext. 417802

Más información:

http://www.investigacionpuertadehierro.com/prueba/index.php/fib/informatica-dtic/

Compártelo en: Icon Icon


Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.

Última actualización: 18/12/2013

© 2014 Fundación Para la Investigación Biomédica | Hospital Puerta de Hierro